A 7 años del “Ramirazo” y un silencio atroz en la Boca

Todos los 30 de marzo, se festeja el triunfo que tuvo lugar en el año 2014, con un golazo de Funes Mori que le dio la victoria a River en la Bombonera, después de 10 años. La historia apenas comenzaba.

El 30 de marzo del 2014, River logró vencer al Xeneize 2-1 en su cancha, tras 10 años sin poder hacerlo. Con Ramón Díaz como DT de River y Bianchi de Boca, ese partido era solo el comienzo. Nadie lo sabía, pero en Junio llegaría Napoleón para condecorar la historia y cambiarla por completo.

Un Superclásico que tuvo de todo, a los 12′ del segundo tiempo, Balanta robó la pelota, tocandola para Carbonero que metió un pase filtrado para Teo gutierrez, quién asistió a Manu Lanzini para abrir el marcador. Luego, Riquelme empató el encuentro a los 23′ con un gol de tiro libre, el cuál cobró Pitana tras la falta de Mercado a Martínez y le realizó una seña a Ramón Díaz diciendo “Acá no van a ganar”. Por último, en un agónico final, Lanzini metió tiro de esquina para el Millonario, Orión quedó en el camino y apareció Ramiro Funes Mori con un frentazo para el 2-1 a los 40′ generando un silencio descomunal en el Estadio Alberto J. Armando.

El golazo de Ramiro Funes Mori a Boca Juniors.

No solo fue un Clásico, sino que el equipo de Núñez pudo romper esa mala racha de 10 años sin ganar en la Bombonera. River salió a la cancha con Barovero; Mercado; Maidana, Eder Álvarez Balanta, Ramiro Funes Mori; Carbonero, Ledesma, Ariel Rojas que luego fue reemplazado por Matías Kranevitter; Manuel Lanzini; Teófilo Gutiérrez suplido por Daniel Villalva y Fernando Cavenaghi sustituido por Augusto Solari. Mientras Boca formó de la siguiente manera: Agustín Orión; Hernán Grana (Claudio Riaño), Daniel Díaz, Juan Forlín, Emanuel Insúa; Fernando Gago, Cristian Erbes (Luciano Acosta), Juan Sánchez Miño; Juan Román Riquelme (Nicolás Colazo); Juan Manuel Martínez, Emmanuel Gigliotti.

“Fuimos muy inteligentes” decía Ramón Díaz al final del partido.

El último partido que el Millonario había ganado en la Boca, fue el Clausura 2004, 1-0 con gol de Cavenaghi. La victoria del “Ramirazo” le dio a River el golpe anímico necesario para pelear el campeonato y lograr el título del Torneo Final, el último hasta la actualidad.

Esa noche, Riquelme jugó su último partido y el cabezazo del Melli quedó inmortalizado en la mente de los hinchas. Como se mencionó en un principio, ese era solo el comienzo, con la llegada de Marcelo Gallardo unos meses después, las alegrías en los Superclásicos fueron muchas más y existió uno, el 9 de diciembre del 2018 por Copa Libertadores, que fue, es y será eterno.

Camila Peñalber

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