Ortega: “Tenía miedo de que la gente no vaya a mi despedida”

El Burrito tuvo una entrevista/homenaje con Magui Aicega, en la que repasó su actualidad y algunos momentos de su carrera.

Su presente

Actualmente, Ariel se encuentra ligado al fútbol por el lado de las inferiores Riverplatenses: Trabajo con los chicos de la pensión y me gusta. A mi me tocó estar en la pensión y acompañarlos a los que necesitan algo me gusta. Me trae muchos recuerdos, antes no teníamos las mismas comodidades y se complicaba. La mayoría de los chicos son del interior y me siento identificado.

“Hace unos días, unos chicos me preguntaron si yo jugué en algún lado o si me vine a probar a River y les dije: ‘No, yo acá jugué hasta la cuarta y me retiré’. Al otro día me googlearon y me dijeron que soy un mentiroso jajaja”

Ariel Ortega, ídolo de River

Su fanatismo por la Banda

Pese ahaber pasado por otros equipos de fútbol argentino, el Burro nunca ocultó su amor por el Más Grande. “Soy fanático de River, mi hijo es “enfermo” de River y siempre venimos a alentarlo. Me molesta cuando la gente insulta a los jugadores, porque dicen muchas cosas que no entienden y me hierve la sangre. Así que miró diez minutos y después me voy a mi casa a verlo solo”, explicó.

¿Cómo vivió la final con Boca?

Por el hecho de que le gusta ver los partidos tranquilos, la final de Madrid la vio solo en su casa. “Grite mucho el segundo gol, porque en el edificio hay muchos hinchas de Boca y cuando ellos hicieron el gol lo gritaron mucho, algunos me insultaban jajaja. Entonces en el segundo (el de Quintero) salí a gritarles y putearlos”, confesó entre risas.

La importancia de los Superclásicos

Para el Burrito, los choques contra el Xeneize, son momentos que pueden cambiar la carrera de un futbolista. Los clásicos son los partidos que te marcan. Las veces que jugué en la cancha de Boca metí goles y fui decisivo. En el ’94, jugamos en la Bombonera y fue Basile (Alfio) a verlo, faltaban meses para cerrar la lista para el mundial y jugué un partidazo, donde baile a Mac Allister (Carlos) y ahí tuve la posibilidad de ir a mi primera copa del mundo, declaró.

¿Dónde se sintió mejor en Europa?

Pese a tener grandes condiciones, Ortega no pudo estar mucho tiempo en el Viejo Continente, más que nada por diferencias fuera del campo. En Valencia me sentí espectacular. Ahí la pase bien, estaba cómodo, pero yo solo quería jugar al fútbol. El cambio de entrenador y demás, me fueron molestando y en esa época decidí irme. Hoy por hoy pienso diferente y me digo: ‘que bol…jaja’, afirmó.

El descenso de River y sus ganas de ayudar

Al igual que miles de hinchas, el enganche sufrió y más de cerca el duro momento del 2011: Cuando River se fue a la B me puse a llorar, vivo cerca de acá y vi gente corriendo y no lo podía creer. Cuando hay gente que no quiere al club pasan estas cosas“.

Por otro lado, él fue uno de los que se ofreció para volver y ayudar al equipo, pero por decisión futbolística de Matías Almeyda, ese regreso no pudo darse: “A mi siempre me hubiese gustado estar en River, y si me hubiese tenido que ir a la B lo hubiese aceptado por orgullo, porque es el club que amo. Me hubiese gustado hablar con Almeyda por todo lo que vivimos en la pensión.

“Yo no contaba mis problemas y capaz eso era un error. Si se lo contaba a alguien o a un psicólogo tal vez me podía ayudar”

ArielOrtega, eterno 10 de River.

El retiro

Ariel colgó los botines en 2012, jugando para Defensores de Belgrano, pero según él, su retiro había sido hace tiempo: “Siempre salen opciones de ir a otros países o mismo acá, pero veías cada club que decías “no, voy a renegar” y la gente piensa que vas a jugar como si tuvieras 20 años. Cuando me fui de River se terminó mi carrera, sufría, la pasaba mal en la cancha el último tiempo. Fui de caprichoso.

Su partido despedida

Aunque Ortega goza de un status de ídolo por la gente del Millonario, el Burro estaba temoso respecto a la presencia del público en su despedida: Tenía miedo de mi partido despedida, de que no vaya gente, pero cuando salieron las entradas y se agotaron a la media hora me tranquilice un poco. Lo que dije me salió del alma, del corazón y ver a la gente llorando fue especial. Para mí, ser parte de este club es maravilloso

Franco Bottaro

Dejanos tus comentarios