Hazaña en Porto Alegre y pase a la Final Eterna

Un día como hoy, pero en 2018, el equipo de Gallardo escribía una nueva página dorada remontando agónicamente una semifinal en Brasil.

La era Gallardo está repleta de partidos soñados que quedarán eternamente en las retinas de los hinchas de River. Uno de los más recordados sin dudas se dio un 30 de octubre de 2018, cuando el Millonario remontó agónicamente una semifinal de Copa Libertadores ante Gremio de visitante.

El contexto aquel día era absolutamente desfavorable, los brasileños eran los vigentes campeones y en el Monumental se impusieron por 1 a 0. Los dirigidos por el Muñeco tenían que dar vuelta el resultado en el Arena do Gremio, salieron a la cancha mentalizados y jugando muy bien, pero antes de que termine la primera mitad Leo Gomes marcaría a la salida de un córner estirando la ventaja.

La situación era muy compleja. En la otra llave esperaban los primos y algunos ya empezaban a reírse de ante mano por lo que iba a ser una lógica eliminación, pero al River de Gallardo no hay que darlo por muerto jamás. En el complemento, Armani se vistió de héroe tapándole un memorable mano a mano a Everton que hubiera significado la sentencia de la serie.

Cuando corrían 37 minutos de la segunda mitad, el Pity Martínez colocaría un centro al área desde un tiro libre y Rafael Borré lo conectaría para poner el descuento. Aún faltaba otro gol y el panorama seguía siendo difícil, pero la gente empezó a creer.

Con el empuje de la gente, River iba al ataque con todo para buscar la heroica, y como en una película, bajo la lluvia bendita la lograría. Faltaban nada más que 5 cuando Nacho Scocco remató y la pelota se fue al córner, apurado por el reloj, Martínez iba rápido a tirarlo, sin embargo, la ejecución se demoraría.

El árbitro fue llamado por el intercomunicador y luego de varios minutos de incertidumbre donde los riverplatenses estaban con el corazón en la boca, Mariano Closs en su relato entonó unas palabras sagradas: “Señoras y señores, penal para River aquí en Porto Alegre”. El loco número 10 agarró la pelota más pesada y la mandó a guardar. El famoso River Plate avanzaba a una nueva final y esperaba a Boca. El resto es historia.

Delirio y pase a la final

Por si acaso el corazón de los hinchas de River no había sufrido lo suficiente, al día siguiente Boca le ganó su partido a Palmeiras. El partido más soñado por cualquier futbolero era realidad, había Superclásico en una final de Copa Libertadores. Los hinchas Millonarios que viajaron a Brasil se retiraban cantando casi premonitoriamente: “De la mano del Muñeco y de Biscay, te esperamos en la final”.

River se aferró a la frase de su máximo referente: “Que la gente crea porque tiene con que creer”. Y así afrontó la final más importante de la historia. Empató 2 a 2 en la Bombonera y en el partido de vuelta en Madrid hizo historia venciendo a su clásico rival ante los ojos del mundo por 3 a 1.

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