RIVER VENCIÓ A LIGA DE QUITO: EL ANÁLISIS

Los dirigidos por Gallardo cerraron la fase de grupos de esta edición de la Copa Libertadores

Copa Libertadores 21/10/2020 Redacción

Los dirigidos por Gallardo cerraron la fase de grupos de esta edición de la Copa Libertadores como punteros de su zona después de vencer por 3 a 0 al conjunto ecuatoriano, que pasó a octavos de final como segundo clasificado del grupo D.

RIVER VENCIÓ A LIGA DE QUITO: EL ANÁLISIS
Borré festeja el primer tanto de River frente a LDU. (foto: River)

River venció 3 a 0 a Liga de Quito para cerrar la fase de grupos liderando el grupo D. Pese a haber sido un resultado abultado, el conjunto ecuatoriano atacó constantemente y supo lastimar a River pero sin poder marcarle.

El partido empezó como el Muñeco nos tiene acostumbrados: un River impaciente y filoso presionando arriba los tres primeros minutos. La Liga se acomodó rápido, le sacó de a ratos la pelota a River y supo cómo fastidiarlo. El planteo del equipo de Repetto era claro: hacerse muy anchos, con sus laterales atacando a espaldas de los de River (durante el primer tiempo Perlaza, el lateral derecho del visitante, fue muy incisivo por el lado de Casco), un mediocampo ordenado con los argentinos Piovi y Villarruel muy prolijos por el centro y un nueve como Martínez Borja, muy fuerte y correcto pivoteador, jugando de espaldas esperando a los movimientos de sus extemos y laterales.

El primer tiempo también le costó al Más Grande porque, sumado al habitual "desorden" táctico en el mediocampo liderado por De La Cruz -que como siempre corrió y marcó siempre que estuvo en la cancha además de aportar con la pelota-, aparecía Enzo Pérez algo tímido por jugar al límite en cuanto a tarjetas amarillas, y con Nacho Fernández golpeado en la rodilla en lo que -esperemos- no parecía superar el esguince de rodilla. Así se fue el primer tiempo: Liga atacando por afuera, lastimando a espaldas de los laterales pero sin terminar de definir (gracias a Armani alguna que otra vez), y River buscando la pelota, consiguiéndola por momentos, para armar en ataque alguna jugada de gol para los delanteros. Mucho ida y vuelta pero pocas situaciones claras.

En el entretiempo entró Santiago Sosa, quien tuvo buenas presentaciones en los amistosos de la semana pasada, y estuvo a la altura. Corrido a la derecha, suplió a Fernández de forma más que firme con pases verticales, llegada al área por sorpresa y más orden posicional como nuevas variantes agregadas a su habitual colaboración defensiva. A los ocho minutos "asistió" a Borré en el primer gol, que debió ser anulado por posición adelantada, después de un córner pasado que el arquero Gabbarini no supo interpretar. A los 15, a partir de una gran intercepción alta de Enzo Pérez, Borré asistió de tres dedos a Julián Álvarez, que quedó mano a mano contra el arquero y la picó con mucha sobriedad: 2 a 0.

A partir del gol de Álvarez (su quinto en seis partidos de Copa) Liga fue pinchándose y cediéndole la pelota a River, que no se desesperaba por atacar. Llegaron más cambios, para reemplazar a Enzo y a De La Cruz, amonestado, y para darle rodaje a algunos que no tienen tanto: Ferreira, Pratto y Carrascal entraron por Borré, Álvarez y el uruguayo mientras que Ponzio suplantó al volante central. A los 89 minutos el Oso asistió al colombiano, que definió al primer palo y puso el 3 a 0 definitivo.

En la televisión lo decían, y podemos estar de acuerdo: Liga es un buen equipo, bien armado y que sabe cuál es su idea. Será un rival muy difícil para quien le toque cruzárselo en los octavos de final. Pese a todo esto, River respondió a la obligación de ganar para terminar puntero sumada a la ausencia de Martínez Quarta y supo hacerle frente a un partido más complicado que lo que muchos quizá conjeturaban, y salió finalmente ganador de una zona con otros dos equipos fuertes. Nos vemos en octavos.

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