La figura de Colón que se probó en el Millonario

Ignacio Chicco, arquero del último campeón, contó sobre su pasado en River.

El arquero del Sabalero, Ignacio Chicco, fue la figura de su equipo. Luego de vencer a River 2-1 ayer por la noche en el Monumental. Recordó su paso por el Millonario y confesó su admiración por Franco Costanzo, quien fuera arquero del equipo de Núñez.

El portero confesó en Super Deportivo Radio: “Nosotros al lado de mi casa, teníamos un campito y había una columna que la utilizábamos como un arco. Con mi hermano siempre hacíamos penales. El siempre me pateaba y ahí me empezó a gustar ser arquero. Hasta ese momento, mi papá me obligaba ir a jugar al básquet, porque el había jugado, así que hacía ambos deportes”.

Además, explicó por qué no se quedó en el Millonario: “Llegado el momento, me incliné por el fútbol y a los 10 años, en el torneo “Amistad” acá en Brinkmann (Córdoba) me vio River. Al año siguiente jugué ahí yendo y viniendo en los torneos que participábamos. Esa experiencia, me terminó definiendo como arquero. No me quedé en River, porque no tenía edad para estar en la pensión y tampoco en la edad de AFA. Se jugaban los fines de semana, entonces cada 15 días salíamos con mi vejo y mi familia. A veces me quedaba una semana o dos y retornaba para Brinkmann”.

Luego, el jugador hizo referencia al momento en el que le llegó la oportunidad en el Sabalero: “Después a los dos años apareció la situación de Colón. Ya entré en la edad de AFA, podía quedarme en la pensión y no lo dudé”. Respecto a su admiración por algún arquero, Chicco confesó: “En esa época yo miraba mucho a Franco Costanzo. Después a lker Casillas, y me reflejaba en él, porque era zurdo”. A pesar de haber formado parte del plantel que fue campeón frente a Racing, aseguró que atravesó un momento extremadamente difícil, ya que había perdido a su abuela y su tío. “Fue una película de terror y el peor comienzo de año de mi vida”, aseveró.

Otro de los momentos que padeció, fue la internación de su padre, quién fue ingresado por 60 días, pero afortunadamente salió. Por último, Chicco confesó que en cada entrenamiento le dejaba su celular al utilero por si aparecía algún llamado relacionado a la salud de su padre.

Camila Peñalber

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