Final de Madrid: Entre lágrimas y desconocidos

En el segundo aniversario de aquel partido histórico entre River y Boca, crece la emoción y vuelven los recuerdos de cómo se vivió ese momento.

Editoriales 09/12/2020 Redacción Redacción
Pity y la Copa una imagen imborrable

Luego del empate 2-2 en el partido de ida de la Final de la Copa Libertadores 2018 en la Bombonera, era impensado que la vuelta en el estadio Monumental tuviera tantas polémicas. Luego de los hechos de público conocimiento, que determinaron que se modifique la fecha estipulada en un principio, como así también el lugar, siendo finalmente el estadio Bernabeu en Madrid, iban siendo aspectos que no solamente tenían en vilo a sus protagonistas sino a cada hincha que sería capaz de hacer cualquier cosa para no perderse ese partido.

Varias son las anécdotas que se conocieron, en la previa y días posteriores a ese enfrentamiento único e inigualable de los hinchas millonarios que hicieron hasta lo imposible para no dejar de estar presentes. A continuación les presento la mía.

Con anticipación, como ante cada partido relevante de River, me pedí un franco en el trabajo. Pero como comenté en el principio no creía que se generaría la situación bochornosa que se proyectó y que sentenció la incógnita entre dirigentes que no sabían cuando concretar el partido final. Entre las dudas, falté a mis jornadas laborales, y por cumplir años días posteriores, el 11 de Diciembre, había recibido como regalo un viaje a Pinamar, por parte de mi mejor amiga.

Me llevé banderas y camisetas, porque temía, pero confiaba en que algo bueno iba a pasar. Llegó la hora del encuentro y al ser una fecha en la que no hay muchos turistas, tenía todo el living del hotel para mi amiga (que no le gusta el mucho el fútbol) y para mi, que desde el momento cero, mis ojos se iban poniendo rojos para largar las primeras lagrimas del día.

Como dije, mi amiga siendo poco futbolera me bancó, sentándose al lado mio con una camiseta con la banda roja que le presté. Mis nervios se hacían cada vez más notorios, me sudaban las manos, lagrimeaba, mientras ella me miraba de reojo, dándome mi espacio porque sabía que estaba viviendo conmigo uno de los momentos más relevantes de mi vida, porque conoce desde siempre, mi locura y amor por River.

Finalizado el primer tiempo, con el marcador 1-0 abajo, mi mirada estaba perdida, pero seguía con algo dentro de mí que me hacia sentir que todo iba a estar bien, que terminaría con una sonrisa y con el mejor regalo de cumpleaños que jamás tuve. De repente llegan tres chicas y un chico (decían ser de Boca, pero no les creía, sino hubieran estado desde el primer tiempo sentados y nerviosos como yo). Opté por ignorarlos, mis ojos no se despegaban de la pantalla.

Mi alivio comenzó cuando empezó a llover, en ese momento, y después de tanto tiempo, giro la cabeza para mirar mi amiga y le digo: "Ves, está lloviendo, es la lluvia bendita, River va a ganar". Ella realmente no comprendía pero sabía que tenía que estar ahí para mí, pase lo que pase.

Y de pronto, empate, alargue, el Pity, el tercero, era mágico. Llamar llorando a mi viejo, culpable de mi amor por River, prepararnos con la cara pintada con lineas en la mejilla rojas y blancas y salir, salir a festejar en el centro de Pinamar con miles de desconocidos que sentían lo mismo que yo.

El Pity Martínez recordó la final de Madrid

Abrazarnos, cantar, saltar, caminar y caminar, para darle a conocer a todos que River Plate había salido campeón de la Copa Libertadores de América 2018 frente a Boca. Era dar a conocer que es y será el día más feliz de mi vida, y que lo festejaré como cada riverplatense hasta que me despida de éste mundo, hasta el momento en que te tenga que alentar desde el cielo millonario querido. Simplemente era feliz y lo sigo siendo cada vez que veo la repetición del partido o surge en las redes alguna nueva toma del gol de Lucas Pratto desde otro ángulo de la cancha.

Disfruten y que sea fiesta el segundo aniversario del partido más importante de nuestras vidas. Que recuerden cada 9 de Diciembre que el más grande sigue siendo River Plate y que como dice la canción de Los Piojos: "Mírame bien, puedo morir y una y mil veces renacer". Volvimos de unas de las etapas más oscuras y lo hicimos de la mejor manera, como todo club grande, con la frente en alto y con más trofeos bajo el brazo.

Lo más leído

Suscribite para tener primero las noticias de El Más Grande